En el mapa cafetero del Tolima existen municipios ampliamente reconocidos por su tradición y volumen de producción. Sin embargo, también hay territorios que, además de producir café durante décadas, hoy comienzan a ganar visibilidad por el trabajo que realizan sus caficultores en calidad, diferenciación y promoción del origen. Rovira es uno de ellos.
Ubicado a pocos kilómetros de Ibagué, este municipio combina una ubicación estratégica con condiciones agroecológicas favorables para la producción de café. Su cercanía con la capital del departamento facilita el acceso a compradores, visitantes y actores de la industria, mientras que su geografía montañosa y la abundancia de fuentes hídricas han permitido consolidar una actividad cafetera que hoy representa uno de los principales motores de la economía rural.
Con más de 3.700 productores y aproximadamente 7.342 hectáreas sembradas en café, Rovira refleja la importancia que tiene este cultivo para el desarrollo del municipio. De sus 82 veredas, cerca del 70 % desarrollan actividades relacionadas con la caficultura, una cifra que demuestra el alcance territorial del café y el papel que desempeña en la generación de empleo e ingresos para cientos de familias.
Los cafetales de Rovira se encuentran entre aproximadamente 1.300 y 2.000 metros sobre el nivel del mar, una variación de altura que permite obtener perfiles de taza diversos de acuerdo con las condiciones de cada finca.
La combinación de temperatura, régimen de lluvias, disponibilidad de agua y suelos de montaña favorece una adecuada maduración del fruto, factor determinante para el desarrollo de cafés con mayor concentración de azúcares y mejores atributos sensoriales.
Aunque las variedades Castillo, Caturra, Colombia y Tabi continúan siendo las más cultivadas en Rovira, cada vez más productores apuestan por materiales de alto valor como Geisha, Bourbon Rosado, Java y Chiroso, orientados al mercado de cafés especiales. Este proceso ha venido acompañado del fortalecimiento del beneficio, un mayor control de la fermentación y la producción de microlotes, evidenciando una caficultura con mayor enfoque en calidad y diferenciación.
Tierra de Café y Manantiales
Uno de los aspectos que distingue a Rovira es su riqueza hídrica. El municipio es reconocido como la Tierra de Café y Manantiales, una denominación que responde a la presencia de numerosas quebradas, nacimientos de agua y ecosistemas que abastecen tanto a la población como a las actividades agrícolas.
Para la caficultura, el agua representa un recurso estratégico. No solo influye en el desarrollo del cultivo, sino que también es fundamental durante las etapas de beneficio y procesamiento del café. La conservación de estas fuentes hídricas se convierte, por tanto, en un elemento clave para garantizar la sostenibilidad de la producción y preservar las condiciones que caracterizan este origen.
Una feria para fortalecer el origen
El próximo 4 de julio, Rovira realizará la Primera Feria Regional de Café “Rovira, Tierra de Café y Manantiales”, un evento que busca consolidar la identidad cafetera del municipio y generar un espacio de encuentro entre productores, compradores, profesionales del sector y consumidores.
La programación contempla concursos de calidad, competencias de catación y métodos filtrados, muestra comercial y actividades académicas enfocadas en la actualización técnica de los participantes.
La feria representa una oportunidad para mostrar el trabajo que durante años han desarrollado los caficultores del municipio y posicionar a Rovira dentro de la conversación sobre los nuevos orígenes cafeteros del Tolima.
La realización de la Primera Feria Regional de Café marca un paso importante en ese proceso. Será la oportunidad para que el municipio presente su identidad cafetera, fortalezca las relaciones entre los diferentes actores de la cadena y continúe construyendo reconocimiento como un origen que aporta diversidad y calidad a la caficultura del Tolima.
Para quienes buscan conocer nuevos territorios cafeteros, Rovira ofrece una combinación difícil de encontrar: una fuerte vocación agrícola, cercanía con Ibagué, una riqueza hídrica que caracteriza su paisaje y una comunidad de productores que trabaja para posicionar su café en mercados cada vez más especializados.











